Trump inicia diálogo con el nuevo liderazgo iraní tras el operativo militar de alto impacto
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este domingo que la nueva dirigencia iraní, surgida tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, ha solicitado establecer canales de diálogo con Washington. Desde su residencia en Mar-a-Lago, el mandatario estadounidense reveló que aceptó la petición, aunque no dudó en cuestionar la tardanza de Teherán para buscar una solución diplomática. “Quieren hablar y he accedido. Vamos a dialogar con ellos, pero deberían haberlo hecho antes”, declaró Trump en una entrevista telefónica con la revista *The Atlantic*. Según el presidente, las autoridades iraníes “esperaron demasiado” para ceder en aspectos que, en su opinión, eran “prácticos y sencillos” de resolver.
El republicano insistió en que Irán “se demoró” en optar por la vía diplomática, una postura que, según él, complicó la situación. Sin embargo, Trump también reveló un dato clave: gran parte de los funcionarios iraníes que solían participar en negociaciones internacionales han sido eliminados en la ofensiva militar lanzada el sábado. “La mayoría de esa gente ya no está. Algunos de los que tratábamos ya no existen porque ha sido un golpe contundente”, afirmó. El mandatario añadió que los líderes iraníes “se equivocaron” al no negociar antes de que se desplegara la Operación Furia Épica, una campaña que, según reportes de Reuters y AFP, ha impactado centros estratégicos de la Guardia Revolucionaria y sistemas de defensa aérea.
Los efectos de esta operación han sido devastadores. Trump aseguró que el pueblo iraní está celebrando los resultados, aunque las imágenes que circulan en medios internacionales muestran un país en duelo tras la muerte de Jamenei, por quien se declaró luto nacional. Mientras tanto, el mandatario estadounidense restó importancia a los temores sobre una posible crisis energética global. Analistas de AFP advierten que el cierre *de facto* del Estrecho de Ormuz podría disparar el precio del barril de crudo Brent hasta los 120 dólares, pero Trump minimizó el impacto en la economía doméstica. “No será tan grave como dicen”, aseguró, descartando que el conflicto afecte significativamente los resultados de las elecciones de mitad de período en su país.
El escenario en la región sigue siendo de alta incertidumbre. Aunque Trump se mostró optimista sobre las perspectivas de diálogo, la escalada militar ha dejado un saldo de destrucción sin precedentes en Irán. La Guardia Revolucionaria, considerada la columna vertebral del régimen, ha sufrido pérdidas críticas, y la capacidad de respuesta de Teherán sigue siendo una incógnita. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con cautela, consciente de que cualquier error de cálculo podría desencadenar una crisis de proporciones globales. En este contexto, el presidente estadounidense mantiene su postura de firmeza, aunque abre la puerta a la negociación, un giro que, según sus palabras, Irán debería haber buscado mucho antes.
